04 julio 2007

El periodismo en la era de la “tinellización crónica”

Como ocurrió con el caso María Soledad Morales y María Marta García Belsunce, la resolución de crímenes donde se presupone la participación política, vuelve en el caso Nora Dalmasso a mostrar una justicia ineficaz y lenta. En ese contexto, la mirada carnívora de los medios, crea su propia versión de la realidad midiéndola en puntos de rating, sin importar cuánto morbo abunde y cuanta ética y respeto por la vida privada escaseen.
El proceso judicial para esclarecer el crimen de Dalmasso en estos siete meses se ha caracterizado por el permanente cambio de ejes de la investigación, la debilidad de las pruebas y la interpretación dudosa de esas pruebas. Esta falta de información, y exceso de conjeturas han cooperado con la audacia inescrupulosa de los multimedios (se incluyen los blogs), que a lo largo de la investigación han ido saltando de los amantes múltiples y el juego sexual (o “hipoxifilia”) de la víctima a la homosexualidad y el incesto de Facundo Macarrón, su hijo y uno de los imputados, sin aportar nada al esclarecimiento del caso.
La Constitución nacional, en su artículo 19 garantiza el derecho a la intimidad donde señala: “Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios...”. Y el Código Civil lo reglamenta.
Será cuestión entonces de un nuevo debate sobre el rol de los medios e intentar poner serios límites a ese desplazamiento operado hacia una tinellización amarillista para evitar, como importante factor de influencia, seguir aportando a la pérdida de valores esenciales de la sociedad.

14 junio 2007

Una definición porteña clave para octubre

Los 22 puntos de diferencia obtenidos por Mauricio Macri, respecto del segundo, Daniel Filmus, en la primera vuelta de los comicios porteños del domingo pasado, no sólo ubican al ingeniero como favorito para el ballottage del próximo 24 de junio, sino que lo convierten en el principal referente opositor al Gobierno. Por su parte el oficialismo buscará, luego de vencer al actual jefe comunal Jorge Telerman, y por ende a su aliada, la diputada Elisa Carrió, nacionalizar la campaña de su candidato para desestabilizar al líder del PRO y atraer al electorado mayor.
El gran porcentaje de votos, 45,6%, (ganó en todos los barrios), que ni el propio Macri esperaba, supera en ocho dígitos su perfomance en las elecciones de 2003 y mucho de este logro tiene que ver su acertada estrategia de campaña. Lejos de las polémicas y las agresiones, junto a su compañera de fórmula Gabriela Michetti, llevó adelante un bajo perfil y se mostró confiable y atento a los problemas cotidianos de los vecinos, como la inseguridad y el tránsito, a sabiendas de la acotada popularidad que tiene el Gobierno entre los porteños.
Bajo esta coyuntura, el liderazgo opositor de Macri y de su partido se abre a nivel comunal, con dominio en la Legislatura (28 de las 60 bancas), producto de los 15 diputados sumados tras la elección, y con una fuerte proyección provincial y nacional, con sendos candidatos a confirmar tanto para la gobernación de Buenos Aires (¿el ¿ex ingeniero? Blumberg?) como para la presidencial (¿López Murphy?) de octubre, sin dejar de lado su propia aspiración al sillón de Rivadavia para el 2011.
Daniel Filmus se prepara para el ballottage con cierto aire triunfalista. No es para menos, ya que logró el segundo lugar (23,8%) luego de una pobre intención de voto de comienzo de campaña. Sin dudas mucho tuvo que ver, mas allá de su propio desempeño, el respaldo político presidencial, y la coalición con el espacio Diálogo por Buenos Aires, que aportó al banquero Carlos Heller como candidato a vicejefe, y al ex jefe comunal, Aníbal Ibarra en una de las listas legislativas del oficialismo. El ex aliancista sumó más votos (14,5%) que la lista de Frente para la Victoria, con el ministro de Salud, Ginés González a la cabeza (10,7%) y significó una revancha y el retorno a un parlamento que hace poco más de un año votó su destitución por la tragedia de Cromañón.
Quizás el principal factor negativo de la derrota del actual jefe de Gobierno, Jorge Telerman, (tercero con el 20,7%) haya sido su ambigüedad. Dejado de lado por el Gobierno (sabida es su intención inicial de ser el candidato oficialista), se alió con la ex líder del ARI, Elisa Carrió, y se volvió opositor. A partir de allí devino una dura lucha dialéctica con el kirchnerismo, del que terminó ampliamente perjudicado. La caída del mandatario porteño, significó a su vez un duro traspié para las aspiraciones presidenciales de Carrió, ya que no habría sido tenida en cuenta por el electorado de la capital del país.
Otro de los que en un primer momento pareció salir perjudicado en su candidatura presidencial es el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, quien evitó en un primer momento inclinarse por un candidato único (habló de Macri y Telerman). Consumada la victoria del presidente de Boca, no dudó en inclinarse por él en el ballottage, aunque aclaró que “sin pensar en octubre”. Sin embargo está claro que el líder del PRO le arrebató el protagonismo opositor.
De cara al ballottage, el escenario está planteado. Macri intenta seguir con la misma estrategia: sin arriesgar lo obtenido, sin polémicas y sobre todo regionalizada. Mientras que Filmus, con el Gobierno a sus espaldas, juega sus grandes cartas a la instalación de un debate ideológico y nacional, en el que se vea claramente dos proyectos bien opuestos, hasta desde lo ético, lo bueno y lo malo.
Quizás con la mente en esa maniobra ofensiva oficialista, y recostado en las encuestas que lo favorecen ampliamente, el líder del PRO evitó debatir por TV cara a cara con su oponente. Sea el motivo que fuere, la decisión, no deja de ser desacertada y repudiable desde el punto de vista democrático. A veces la intención de mostrarse indiferente ante una ofensa puede mezclarse con la indiferencia a mostrar proyectos posibles y concretos, más allá de una eficaz estrategia discursiva.
Por último, de la campaña “Mauricio es Macri” - entre otras- surgen varias preguntas: ¿Hasta qué punto beneficia a un hombre de perfil moderado y predispuesto a debatir ideas como Filmus, esta campaña sanguinaria? ¿Le sirve al Gobierno hablar del pasado? Más precisamente… ¿le conviene relacionar a Macri con el pasado neoliberal menemista? ¿Acaso tan lejos estaba Kirchner de Menem? ¿Tan lejos estaba del poder en los años noventa?
En fin, la verdad se sabrá en diez días, momento en que surgirán nuevos ganadores y perdedores. Aún se espera que mas allá de quien salga en la tapa del lunes, el que triunfe esta vez sea el propio electorado.


14 mayo 2007

El negocio del fracaso


-“Estoy cansado de fracasar. No quiero que, cuando muera, la gente me recuerde por las huellas de mis nalgas marcadas a fuego en este sillón”
-“Tenés razón. Deberíamos hacer algo. Algo grande”
-“¡Ya sé! Vamos a escalar el Monte Everest. Podríamos dejar las huellas de nuestras nalgas ahí”
-“Sí, sería una buena idea. Pero hay un problema. Vale sesenta mil dólares, y podríamos morir. De hecho… moriríamos”
-“Mmmm… sería mejor quedarnos en el sillón”
(Joey y Chandler, de la serie estadounidense Friends, sentados en un sillón de la cafetería Central Perk).


Puede que estos dos personajes hayan estado en el programa equivocado. Porque si el tema del fracaso hubiera salido dentro de la casa más famosa de Argentina, Gran Hermano, la solución salvadora la habrían encontrado a pocos metros: recostado en la biblioteca de acrílico, el libro del psicólogo devenido en pastor Bernardo Stamateas podría haberles abierto las puertas del éxito. Resultados Extraordinarios ofrece, a modo de receta de cocina, una decena de leyes que marcan el camino de los que triunfan. Porque son muchos los que buscan evitar el fracaso, pero si esa solución viene en formato didáctico mucho mejor. Es en ese punto el cual Stamateas intenta despegarse del resto de sus colegas: “Hay libros que dicen cosas obvias, porque todos sabemos que tenemos que vivir sin culpas y amarnos; el tema es cómo lograrlo”. No es poca la multitud de fieles detrás del objeto de “salvación”. Irva Sosa de Rosales, terapeuta y seguidora de los libros del género como un camino que eligió para resolver sus problemas, no ahorra elogios: “Stamateas es mi mentor y su libro me revolucionó la vida. La diferencia con los otros libros es que leerlo y poner en prácticas sus sugerencias da lo que dice el título, ‘resultados extraordinarios’, porque se aprende a tener una mirada diferente de la realidad.” En tanto, Luis Galmez, chileno, sostiene: “Resultados te orienta en cómo alcanzar esos sueños de una forma muy práctica, sin dar tantas vueltas. Va directo a lo que uno necesita y es una visión externa de ti mismo”. También están los protagonistas vivientes del “milagro”, como Martin Russo, humorista e imitador: “Tener sueños y metas, son principios que siempre estuvieron en mi vida, pero con este libro muchas cosas fueron reconfirmadas y aprendí muchísimas más. A partir de él, mi vida tomó una nueva dimensión. Tiene un resumen de todos los libros que leí sobre el tema.”
Pero así como hay creyentes, también hay agnósticos, como en la presentación del libro “Terapia de parejas, una mirada sistémica”, del psiquiatra y psicoterapeuta Omar Biscotti. Angela Quinteros Velásquez, colombiana, trabajadora social y colaboradora del autor, afirma: “El concepto de autoayuda se ha deteriorado. Hoy está muy en boga, el paso 1, paso 2, diferente a la concepción de autoayuda relacionada más a nivel grupal como estrategia metodológica aplicada en las ciencias sociales”. En este sentido, Viviana Menéndez, médica pediatra explica que “Terapia… tiene valor por su sólida conjunción teórica al alcance del público”, y respecto a la autoayuda reconoce que “se han bastardeado ciertas líneas teóricas por alguna supuesta llegada a un público masivo.”
En la mirada de los lectores de Biscotti también hay opiniones coincidentes. Andrés Martino, terapeuta, sostiene que “el libro de autoayuda sirve para orientar, delimitar situaciones o conflictos pero no tiene que estar dirigido a que el lector los pueda solucionar. El problema se resuelve desde otro ángulo, el del terapeuta”. Y sentencia: “El error es confundir autoayuda con autoterapia, algo que no existe.” En esa línea, Oscar Matiuswik, abogado, opina: “Terapia… que puede ser una guía, uno puede identificar determinadas situaciones pero es una lectura previa a una charla que puede llegar a tener con terapeutas o con quien haga las veces de, pero la ayuda de un tercero es imprescindible".
La polémica sobre la finalidad de los libros de autoayuda continúa. Lo único cierto e indiscutible es que mientras el fracaso y el éxito, la derrota y la victoria sigan estando en boca de todos, seguirán surgiendo quienes se hagan precisamente exitosos a costa de la desdicha ajena.
Colaboración especial: Magalí Costantino, Pablo Hernández y Facundo Cornejo

12 mayo 2007

Historias alrededor del Congreso

A propósito de los 101 años que se cumplen de la inauguración del Congreso Nacional, surge esta historia que merece ser contada. La Iglesia Regina Martyrum es la más cercana geográficamente al Palacio Legislativo. Ubicada en Hipólito Yriqoyen 2025 (ex Victoria), fue construída por los jesuitas entre 1870 y 1890 y a lo largo de su historia, dada esa cercanía, fue tanto testigo como víctima de los acontecimientos políticos y sociales que se sucedieron. Sin embargo este edificio guarda una anécdota muy particular digna de ser considerada por los fieles como un “milagro de Dios”.
En el año 1954, el sacerdote la Iglesia, perteneciente a la Conferencia de religiosos, había mandando a construir una estatua de mármol de la Virgen. Una vez terminada, decidió ofrecérsela a la Catedral de Buenos Aires, pero fue rechazada por una cuestión de espacio. Luego se la ofreció a las Iglesia de Santo Domingo y posteriormente a la de San Francisco pero también fue negada por el mismo motivo. Ante las negativas, el sacerdote decidió dejarla en Regina Martyrum. Meses más tarde, en la noche del 16 de Junio de 1955 y en represalia al bombardeo de la Plaza de Mayo por parte de miembros del Ejército, seguidores de Perón salieron a quemar todas las iglesias de la ciudad. Curiosamente (sobretodo por la mencionada cercanía al Congreso) Regina Martyrum fue la única Iglesia de todo el barrio del centro de Buenos Aires que no fue quemada. Nunca se supo por qué.

05 mayo 2007

Entre la tele y la sombrilla

Luego de otro año de lucha encarnizada por el lugar más alto en el rating en desmedro de cualquier viso de calidad existente, el verano televisivo lanzó con bombos y platillos (como si fuera necesario) el regreso del “programa del 2007”: Gran Hermano.
Nuevamente, el reclutamiento voluntario de, en esta oportunidad, 18 jóvenes en una casa por un centenar de días, en búsqueda de fama, dinero, en fin, en búsqueda… dispuestos a ser vistos por ojos nocturnos de un televidente devenido en voyeur, que sin debates aparentes en esta Argentina baila al compás de la sombrilla playera.
Como era de esperar, el rating, cuando de cosas poco reciclables se trata, inició paulatinamente su giro vertical hacia el cetro, y los programas de aire se fueron agarrando de eso. ¿Consecuencia? No importa el canal que fuese. El brother está ahí, y los debates se suceden, una y otra vez: sobre quién se va, quién se queda, quién juega, quien no.
No señores, ¿Para qué hablar del dengue, de las candidaturas, de las papeleras, de las inundaciones, de los accidentes de tránsito, de la violencia? No queda más tiempo, sólo para bailar el hit del verano.


Los nuevos "famosos"