05 agosto 2009

Silvio en Asunción: Frías gotas de lluvia... cálidas lágrimas de emoción

El clima no fue el mejor aliado de la histórica jornada en la que el cantautor cubano Silvio Rodríguez se presentó por primera vez ante el pueblo paraguayo. Sin embargo, muchos factores coincidieron para que la música y la poesía aporten el calor ausente y conquisten los corazones de cerca de siete mil almas.

La noticia del inminente arribo del máximo exponente de la denominada Nueva Trova Cubana, por primera y –posiblemente- única vez en la República del Paraguay para ofrecer en su ciudad capital un concierto gratuito fue motivo más que suficiente para que el Comunicador Digital viajara hasta el hermano país a ser fiel testigo de ese momento.

Tras 19 largas horas de viaje vía terrestre, el cielo gris y amenazante que acompañaba al mediodía asunceño no parecía ser el apropiado para un recital al aire libre. Para más, el frío se hacía sentir con autoridad, lo que según comentarios de un taxista, suele amedrentar al ciudadano paraguayo, por lo general no acostumbrado a tan bajas temperaturas.

La apertura del lugar del concierto gratuito, en la fachada litoral del Palacio de Gobierno –a orillas del río Paraguay y a pocas cuadras del centro de Asunción- estaba prevista para las 15:00. Sin embargo, cercano a esa hora, las calles se mostraban desiertas y oscuras, y poco más tarde, mojadas, producto de una fuerte lluvia con tintes de diluvio. Este contexto obligó a retrasar casi una hora la apertura, y a dilatar la ansiedad de un grupo de seguidores, que sin embargo se entretenía cantando las canciones de su ídolo debajo de un árbol.


Algo comenzó a notarse ya en el ingreso al predio: la desorganización que acompañaba al evento. Durante el día se había anunciado la -incomprensible- prohibición de entrar con filmadoras, y cámaras de fotos como así también equipos de mate y tereré. Por fortuna para el público, la mayoría del personal de seguridad fue bastante permisivo, tal vez dadas las malas condiciones climáticas.


Ya en el lugar, un amplio vallado separaba por varios metros al público del escenario, mientras que dentro del mismo yacían alrededor de 150 ubicaciones reservadas para la comitiva presidencial, autoridades nacionales, invitados especiales y medios de prensa acreditados. Era por demás evidente la falta de previsión de los organizadores, muy atentos para poner asientos “más cómodos” para los cincuenta asistentes VIP pero no tanto para tomar los recaudos pertinentes ante un pronóstico de mal tiempo anunciado con anticipación.


Pero la situación que dejó en total evidencia la falta de planificación para montar un buen espectáculo ocurrió a media hora del comienzo del show. Un grupo de fanáticos logró filtrarse por entre medio de dos vallas hacia el interior del perímetro, acción que luego imitaron otros tantos. Resultaba hasta cómico observar al personal de seguridad absolutamente estático y desorientado sin saber qué hacer, ante gente que sin temor alguno trepaba desde varios costados, sin más obstáculo que el metro y medio de altura de esas barreras de hierro oxidado.

Cuando finalmente se decidió impedir la maniobra, ya había más de cien personas en el sector privilegiado. Sin embargo, esa travesura popular no generó ningún problema sino que muy por el contrario terminó siendo funcional a una buena causa. Es que dentro de los invitados al concierto se encontraban familiares de los 364 fallecidos del incendio del supermercado Ycuá Bolaños de Asunción -tragedia ocurrida un 1º de agosto de hace cinco años atrás- y muchos de los “recién llegados” accedieron a portar los carteles con las fotos de las víctimas que esta gente traía para homenajearlas elevándolas al canto de la trova.

Pasados diez minutos de las 17 hs. arribó hasta el lugar la comitiva presidencial encabezada por el primer mandatario Fernando Lugo. Más allá de la estricta seguridad que lo rodeaba, la situación ocurrida minutos antes provocó un hecho curioso que en muchos países difícilmente ocurra: ver a un presidente tan cerca del pueblo (al menos físicamente), sin campaña electoral mediante.

El mandatario paraguayo disfrutando del concierto. ¡Epa! ¡No me mires así! ¡Es sólo una foto!

Un "flechazo" al corazón

El primero en subir al escenario fue el intérprete paraguayo Ricardo Flecha, quien se paró frente a un atril con una remera extendida que rezaba “las puertas están cerradas”, en clara alusión a la tragedia civil más grande sucedida en el país.

Quienes no lo conocían hasta ese entonces descubrieron en Flecha una dulce voz que empezó a teñir de emoción el frío y ya oscuro día. Sus temas como “Coraje”, en recordatorio a las víctimas del Ycuá Bolaños, y “Gracias a la vida”, arrancaron más de una lágrima y por un momento se generó la sensación de que aquellas almas invisibles parecían sobrevolar el lugar y acariciar en forma de viento fresco las mejillas de los presentes.






Haciendo una lectura perfecta de la situación, el artista local aprovechó la presencia de las autoridades nacionales para hacerles un reclamo: "Cumplan con su deber, por favor, toda una sociedad, una nación, aguarda mucho de ustedes", lo que arrancó una cerrada ovación general. Cabe aclarar que la causa iniciada por la tragedia aún no está cerrada y los principales acusados del siniestro aún no han sido debidamente juzgados.

Para cerrar su participación, Flecha convocó al escenario a otro compatriota, el músico Chondi Paredes, con quien cantó “Patria Querida”. La música pegadiza de este tema sirvió de perfecto plato principal. La gente ya estaba preparada para lo mejor...


Te doy una canción!

El reloj marcaba las 18:05 cuando Silvio Rodríguez y sus músicos pisaron el escenario entre aplausos y gritos eufóricos. “En el claro de la luna”, marcó el inicio de un recorrido por su exitosa carrera artística.





“Buena noches Asunción”, exclamó el trovador a continuación, ante un público enfervorizado. "Más vale tarde que nunca (...). Estoy muy contento. Lamentablemente ha caído un poco de agua pero ya veo que no le tienen miedo al agua ni al frío", agregó el artista.


El repertorio continuó con “Sueños con serpientes”, “Quien fuera”, “Oleo de una mujer con sombrero” y “Gaviota”, para el deleite de un público que intercambiaba tarareos con pedidos de temas, aplausos y gritos como “¡Cuba, Cuba, Cuba, el pueblo te saluda!”. La heterogeneidad de los presentes se hacía evidente a un simple golpe de vista. Hombres y mujeres de distintas edades, orígenes y clases sociales se entremezclaban en este encuentro con la poesía latinoamericana.


Luego de que el trovador dedicara “El dulce abismo” a cinco cubanos presos en cárceles estadounidenses,





con el tema “Mariposas” se inició implícitamente el primer recordatorio a las víctimas del incendio. Como había sucedido con Flecha, con las fotos elevadas al cielo, un silencio reflexivo y nostálgico cubrió por completo los jardines del Palacio, mientras la poesía de Silvio y el clarinete de la brillante Niurka González, invitaba a volar imaginariamente al compás de su melodía.


A continuación de “Canción del elegido” el artista cubano presentó a los músicos –todos de excelencia, como la ya citada González en clarinete y flauta, el percusionista Oliver Valdés, el guitarrista Rachid López, el tresero Maykel Elizarde, y el contrabajista César Bacaró. Transcurría ya la mitad del show. 
“El necio”, “El papalote”, “la Maza”, “Sinuhé” y “Canto Arena” pasaron en los minutos siguientes por los oídos de los asistentes, en momentos en que la lluvia parecía jugar de a ratos a las escondidas.



Otro momento destacado de la noche fue la reaparición en el escenario de Ricardo Flecha, en esta oportunidad para entonar junto a su par cubano “Pequeña serenata diurna”, con la impecable interpretación en guaraní del cantante local, un auténtica demostración de la belleza de este idioma autóctono vigente desde siempre por esta zona de Sudamérica. En ese preciso instante, el cielo asunceño se iluminó de fuegos artificiales, lo que le dio el toque final a tan maravilloso cuadro.

Al final de este viaje…


Cerca del final aparecieron las canciones más pedidas por todos. “Ojalá” y “Te doy una canción” sin dudas se llevaron la mayor ovación.



Y no pudo faltar el homenaje prometido a las “cuatrocientas almas”, tal como llamó el trovador a las víctimas del Ycuá Bolaños, con “Unicornio”. Fue cuando retornó el silencio, el tímido acompañamiento de su letra casi como un rezo, las fotos de aquellos rostros inocentes en lo alto, la reflexión, el recuerdo, la nostalgia, la sed de justicia, la emoción…


Pese a que era “su” concierto, el cantautor prefirió que el trovador paraguayo Alberto Rodas pusiera fin al encuentro con el pueblo asunceño con “¿Dónde están?", en homenaje a los 400 desaparecidos durante la dictadura del general Alfredo Stroessner (1954-89).



Pero no fue un adiós definitivo. Cuando el presidente Lugo se retiró del lugar, las vallas se abrieron y la gente que no había podido ver al artista de cerca se acercó a pedir un “bis”. El pedido se volvió generalizado y pareció convencer a Rodríguez, quien regresó para entonar “Angel para un final”.



Sin embargo, las intenciones del cubano de continuar un rato más se disiparon no bien tres personas se treparon al escenario, actitud que lo enojó al punto de calificarlas de “indisciplinadas”. Así, con “Casiopea”, se despidió en medio de una gran ovación de un público agradecido. El reloj marcaba las 20: 25 de la noche.

Camino a la salida del predio, las caras de los asistentes hablaban por sí mismas. Había terminado una jornada a pura agua. Las de las gotas de lluvia; las de las lágrimas que emergieron de muchos ojos. Y aunque el frío haya hecho tiritar a más de uno, la profundidad de la poesía hecha trova de Silvio Rodríguez bastó para aportar una calidez que llegó hasta el corazón, mas allá de cualquier inclinación política.




30 julio 2009

Silvio, allá vamos

El día esperado llegó. Por primera vez, en sus más de 40 años de carrera, el cantautor cubano Silvio Rodríguez pisará tierras paraguayas para ofrecer al público de ese país su mejor repertorio. La cita será al aire libre el próximo sábado 1º de agosto en pleno centro de Asunción.

El "comunicador digital" está viajando hasta el lugar para reflejar todo lo que deje la presentación inédita del creador de "Ojalá", "Unicornio" y "Playa Girón".

Hasta la vuelta.

10 julio 2009

A diez años de un "loco" reportaje: Hugo Gatti


Por estos días se cumplieron diez años de aquella primera entrevista periodística a un personaje famoso. El elegido no fue otro que Hugo Orlando Gatti, uno de los arqueros más grandes que tuvo el fútbol argentino. No faltaron los nervios, los titubeos, la tartamudez al hablar propio de un notero novato. Pero a pesar de todo, y gracias a la predisposición del Loco, todo salió como se esperaba.
A continuación transcribo la nota entera. Espero que la disfruten.
Hugo Gatti :“En el fútbol de ahora sería más grande de lo que fui”
Un Gatti polémico analiza el momento actual del fútbol argentino y afirma que ahora le sería más fácil jugar. Además critica al periodismo y opina sobre la realidad del Boca de Bianchi.

E l “Loco” Hugo Orlando Gatti no fue ni es uno más. Gracias a que supo combinar una gran dosis de calidad con una tremenda personalidad y carisma, reflejado en momentos
decisivos de competencia logró transformarse en un personaje indiscutido dentro del fútbol. A los 55 años es si dudas una leyenda del arco, pero que aún se muestra vigente, entero y con las mismas ganas de “pibe” en los impostergables picados diarios de las mañanitas de Palermo. Es allí donde charló y polemizó con nosotros sobre su única y loca pasión.
- ¿Como andas “Loco”?
- ¿No me viste? (risa cómplice), estoy mejor que nunca. Ya tengo 55 pirulos y me siento como un pibe. Mejor no podría estar...
- ¿Quién te puso el apodo de “Loco”?
- Y, allá en mi pueblo Carlos Tejedor ya me lo decían, pero acá en Capital digamos que me “bautizaron” con ese nombre, pero no por ese loco común, que a uno le dicen cuando es loco. Me bautizaron así por mi forma distinta de jugar en el arco. El periodismo fue un poco el que más me acentuó ese apodo.
- En el buen sentido...
- En el buen sentido, porque hacía cosas distintas, porque salía del arco, era rápido para jugar, para salir, y bueno, ahí nació el “Loco”.
- ¿ Siempre quisiste ser jugador de fútbol?
- Sí, yo nací y voy a morir jugador de fútbol. Quise no, ya me hizo Dios y los genes de mi madre y mi padre. Dios hace a los seres humanos para algo y a mí me hizo para jugar al fútbol. No hay vuelta que darle.
- ¿Y arquero?
- No, yo nunca fui arquero. Siempre fui y soy jugador de fútbol, nada mas que en este juego que se llama fútbol el arquero tiene la suerte de usar las manos. Pero yo siempre he actuado como un jugador de fútbol y sigo actuando como jugador de fútbol.
- Ese estilo de juego de arquero-jugador ¿ lo tenías ya desde chico?
- Sí, porque en mi pueblo siempre que jugaba con mis compañeros de mi misma edad, nunca jugaba al arco, siempre jugaba al medio, era nueve, metía goles y bueno, cuando jugaba con los mayores iba al arco porque también atajaba bastante bien. Pero mi modo de jugar siempre ha sido el de jugador de fútbol.


Sentimiento boquense
- Contame alguna anécdota que más recuerdes de tu época de jugador.
- No soy de las anécdotas, pero la que ya es notoria es la de la escoba, cuando jugaba para River, que la hinchada de Boca tiró una escoba y me cayó cerca a mí y tuve la ocurrencia de ponerme a barrer el área chica. Ahí un poco que comenzó el idilio de la hinchada de Boca conmigo, que ya jugando para River les gustó esa acción porque la vieron chistosa, sin ninguna maldad; una ocurrencia.
- Es decir que cuando llegaste a Boca en el año ‘76 la hinchada no te recibió mal.
- Yo cuando pisé la cancha de Boca ya era ídolo de Boca. Tuve esa ventaja. No necesité ni jugar bien. Después tuve la suerte de jugar bien. Con la hinchada ya había una relación muy homogénea, muy cálida, cristalina. Jugando para River ya me querían, se divertían conmigo.
- ¿Cuál fue la mayor alegría que te dio el fútbol?
- El cariño de la gente, sobretodo el de la “Doce” (N de la R, la hinchada de Boca), que cada vez se hace más intenso, mas fuerte, más grande.
- ¿Y te quedó algo sin poder lograr en el fútbol?
- No... Me hubiese gustado irme de Boca con Boca campeón, pero bueno, Dios quiso que no fuera así y no fue, pero no, yo soy un agradecido a la vida y al fútbol. Sería un desagradecido si estuviese dolorido con el fútbol y por sobre todas las cosas con la gente.
Fútbol argentino
- ¿Este fútbol actual, como lo ves?
- Para abajo, horrendo, es el peor momento del fútbol argentino. No es fútbol, es otro juego. Hoy el fútbol lo hacen los periodistas, los “managers”, los referís pero los jugadores no lo hacen.
- ¿A partir de qué año mas o menos cree que el fútbol comienza a decaer?
- Hará siete u ocho años atrás. Y cuando se metió mas la televisión, más todavía. Hoy es un fútbol tipo “televisión”.
- ¿Mediático querés decir?
- Sí, total. No es fútbol, se llama fútbol porque así se va llamar siempre, pero hoy es otro juego el que se hace.
- ¿Pasa por lo económico?
- El jugador no juega por plata al fútbol. El jugador puede pensar durante la semana, pero cuando comienza un partido se olvida de la plata. Los jugadores actuales también están enamorados y quieren el fútbol. Lo que pasa es que ahora es muy distinto, las condiciones genéticas han sido distintas que a las de años atrás. Esa es la realidad. Porque la vida es otra también. Antes yo vivía para jugar al fútbol nada más. Yo veo que mis dos hijos, técnicamente son superiores a mí, pero nunca han jugado al fútbol, hacen otra vida, ya tienen coche, se acuestan a los 17, 18 años con una mujer. Antes uno para ganarse a una mujer tenía que jugar en la primera de Atlanta. Cambió todo, por eso el fútbol es distinto. Hoy estás con el celular todos los días; antes nosotros estábamos con una pelota.
- ¿Pero no te parece correcto entonces que los futbolistas tengan más participación en los -medios siendo, como dijiste, los que más saben de fútbol?
- Correcto no, pero si les pagan está bien que lo hagan. Yo siempre digo que los jugadores de fútbol tienen que ganar toda la plata posible. Cuanto más ganen mejor. Que se llenen los bolsillos. Porque después te dan una patada y no servís más. El jugador gana poca plata, para mí; tiene que ganar muchísimo más, porque son los únicos, los reales protagonistas del negocio. En proporción gana más el periodismo, los técnicos, que también tienen que ganar pero no como los jugadores, y los representantes, pero no el jugador de fútbol. Por eso me alegra ver casos como el de Batistuta...
- En este marco ¿Qué papel juegan los periodistas?
- Todos podemos hablar de fútbol, los periodistas pueden hacerlo, pero no saben nada. Pero es un mal necesario. Siempre lo dije, de fútbol no saben nada, porque hablan a través de lo que ven y de los libros, pero nunca lo jugaron, entonces nunca podrán saber qué es realmente el fútbol. Esto es como la medicina, como un médico. Todos podemos hablar pero el que realmente sabe es el médico, porque nació para eso, porque estudió. En el fútbol que es algo distinto, el único médico real del fútbol son los jugadores. Lo que pasa es que el periodismo tiene buen vocabulario, el jugador no; ésa es la diferencia. Y la gente no quiere que le expliquen la verdad. La gente cada vez más quiere que le vendan sangre. Hoy cada vez el paladar de los argentinos es menor. Hoy ni el uno por ciento va a la cancha a ver fútbol, van a ver al cholulismo, a ver si aparecen en televisión con la camiseta, a gritar, pero nadie sabe lo que es el fútbol. Muchos van a pelotudear. Van como a ver un show, como una “salida”, pero no a ver fútbol. Por eso el fútbol está así también.
- ¿Estás convencido que en este el fútbol como vos lo ves, te resultaría más fácil jugar?
- Sí, por supuesto, porque antes lo que yo hacía estaba prohibido. Hoy vale. Sería mucho más fácil. Hoy te obligan a que el arquero juegue, sea un jugador más. Antes no, estaban prohibidas estas reglas. Sí, sería muchísimo más fácil y yo sería más grande de lo que fui. Porque yo lo hice durante 26 años cuando estaba prohibido, y con otros rivales. Los rivales de antes eran mucho mas dotados y mucho mas vivos, más pícaros, sabían leer mas el partido que los jugadores de hoy. Los jugadores de hoy no saben leer el partido. Una verdad que dijo Menotti hace muy poco.
- Siguiendo con la actualidad. ¿Qué opinás de la violencia que reina en el fútbol? ¿Le ves solución?
- Sinceramente no. Como están las cosas en este país todavía estamos lejos de erradicarla. Este es otro punto que declina el fútbol. Creo que más que nada es un problema con solución a “largo plazo” y que se debe empezar por pensar a la violencia como un mal social en general, y es ahí donde el gobierno debe intervenir. La gente no es violenta por el fútbol sino por muchas otras cosas.

Boca versión 2000
- En medio de esta mediocridad que vos hablás ¿Cómo ves a este Boca actual de Bianchi, peleando la copa y el campeonato? ¿Te gusta como juega?
- Y, en esta gran mediocridad es el equipo más parejo del fútbol argentino. Al caerse Velez y River, que durante cinco años fueron los dueños del fútbol, apareció Boca, un equipo sencillo y bien armadito, que logró dos campeonatos. Después hubo un repunte de River pero Boca con esa solidez que ha mostrado le alcanza para en estos momentos pelear por dos frentes.
- ¿Como lo ves en esa lucha? Crees que puede conseguir cualquiera de los dos torneos?
- Personalmente creo que puede llegar lejos sobretodo con personalidad y este Boca ha demostrado que la tiene más allá de no tener la contundencia y el gol que tiene River.
- ¿Que jugador crees imprescindible para este Boca?
- El único jugador imprescindible que yo conocí fue Maradona. Después no hay imprescindibles. Y menos ahora. Puede haber un Aimar, un Riquelme, pero si bien son necesarios, no son imprescindibles. Además años atrás jugadores de la calidad de estos pibes había muchos. Y hoy en día son solo dos... Pero te vuelvo a repetir, el único jugador “imprescindible”, “único” que conocí fue Maradona. En el fútbol de hoy ya no hay.
- ¿ Que opinión personal tenés de Carlos Bianchi?
- Personalmente yo no trabajé con él. A mí me gusta trabajar para poder definir a un técnico. Da la impresión que Boca es un equipo que no tiene nada de raro, que juega con cuatro atrás, marcan, como te dije un equipo sólido y fuerte. Yo a los técnicos sólo les doy relevancia cuando tienen la capacidad de darse cuenta en un segundo qué jugador tiene condiciones o qué jugador puede jugar en tal lugar o no, y creo que Bianchi eso lo ha logrado, por ejemplo con Riquelme. Ahí, en ese punto es donde sirve un técnico. Pero más allá de esto lo que quiero decir es que el fútbol fue, es y será de los jugadores de fútbol y los partidos no los ganan ni lo pierden los técnicos sino los jugadores.
- ¿Puede haber margen de comparación entre este equipo de Bianchi y aquel del “Toto” Lorenzo sobretodo en este momento de disputa por la Copa Libertadores?
- No, porque los personajes son muy distintos, entonces no puede haber comparación. Tácticamente por ahí puede ser. Pero después en las tácticas, aunque también el técnico tiene la idea, pero los que la ejecutan son los jugadores. Y los jugadores que había en la época de Lorenzo a los de ahora hay una diferencia, como el día y la noche. Pero espero que a este Boca le vaya bien y que a pesar de ser otros los jugadores sepan tener esa mentalidad ganadora que ha sabido tener aquel Boca.
Sus “colegas”
- ¿Qué opinás de los arqueros de los arqueros argentinos en la actualidad?
- Si yo antes te dije que el fútbol cayó de una forma notoria, que asusta, el puesto que más bajó es el de los arqueros.
- ¿Quién es el mejor?
- Y... los arqueros tienen momentos, pero creo que hoy por hoy está entre Bonano, y Herrera el del Alavés de España, que ha sido el mejor de la Liga. Y de los extranjeros el mejor lejos es Chilavert, y un escalón abajo Córdoba, de buen nivel también.
- Ahora, hablando de estilos ¿Hay un arquero de tu estilo en la actualidad?
- Y, lo mas parecido era Navarro Montoya y Comizzo. Y ahora Burgos, pero hay una gran diferencia con lo que era particularmente “mi” estilo.
- ¿Pensás que a los arqueros de acá les hace falta preparación, es decir que haría falta en cada club alguien que los prepare?
- Sí, sin lugar a dudas. Por eso considero acertada la decisión de Bielsa de llevar al “Pato” (Ubaldo Fillol) a la Selección. Para un arquero no hay mejor “médico” que otro arquero y sobre todo si el arquero sabe aconsejar, porque el asunto no es practicar, es enseñar o tratar de enseñarle. Practicar, puede practicar cualquiera, pero enseñar... El arquero es como un tenista, es un individualista, entonces necesita otro individualista que haya vivido con anterioridad todo lo que está viviendo él y poder trasmitírselo. Siempre depende del que va a aprender, no del que enseña. El que enseña tira mensajes; el inteligente tiene que ser el que quiere aprender.
- Por último, Loco, con una mano en el corazón ¿Quién fue hasta acá, según tu criterio, el mejor arquero de todos los tiempos?
- Gatti, ni hablar, pero ni hablar...

04 julio 2009

Chau Jaimito, con tus bromas a otra parte


El miércoles pasado y tras casi seis años de gestión, Ricardo Raúl Jaime renunció a su cargo de secretario de Transporte de la Nación. Fue la segunda salida del Gobierno, después de la dimisión de la ministra de Salud, Graciela Ocaña dos días antes.



Sea por "motivos personales", como rezaba su "carta de despedida" o por pedido de un Gobierno herido tras la derrota legislativa del domingo pasado, la noticia no deja de ser positiva, principalmente porque se la esperaba desde hace bastante tiempo.

Durante su mandato al frente de la Secretaría, Jaime acumuló casi 30 denuncias penales por delitos de corrupción, vinculados en su mayoría a irregularidades en el manejo de los fondos públicos. Entre ellas se destaca su vinculación en el envío de droga en un vuelo de una compañía subsidiada por él -"Southern Winds"-, los vuelos no oficiales en un misterioso avión privado a Córdoba y a Brasil, y el reparto desmedido de partidas de dinero a empresas de micros de larga distancia, que no se tradujeron en mejoras en el servicio sino por el contrario se volvió más deficiente.

Respecto a esto último, el Comunicador Digital tuvo la oportunidad de comprobarlo el año pasado, en ocasión de una investigación realizada el año pasado acerca de los problemas que padecían los discapacitados a la hora de viajar al interior del país.

Se torna difícil de entender que un funcionario con semejante currículum se haya mantenido tantos años en el poder. Tan difícil como encontrar razones por las que el Ministro de Planificación , Julio De Vido, y el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, conserven aún sus puestos, con prontuarios similares o inclusos más "ricos" que el propio Jaime.

Se espera que el Gobierno acuse realmente y de una buena vez la herida que le propinó el voto popular la semana pasada y siga en la senda de cambiar todo lo necesario -hombres y actitudes- para que el país comience a mostrar visos de seriedad. ¿O acaso no es suficiente el golpe que signfica una derrota electoral ante una oposición apolítica y "tinellizada"?

02 abril 2009

Muerte de Alfonsín. Y la casa se sintió vacía...

Hacía mucho tiempo que no se veía en Buenos Aires tantas manifiestaciones de profundo afecto y dolor hacia una figura política como ocurrió con el ex presidente argentino Raúl Ricardo Alfonsín. Su fallecimiento el martes pasado, movilizó a todos los argentinos. Más de sesenta mil personas pasaron entre el miércoles y jueves por la capilla ardiente del Congreso Nacional donde se realizó el velatorio y otras tantas las que acompañaron sus restos al cementerio de la Recoleta.
No faltaron razones para explicar un sentimiento que superó banderías políticas, posturas religiosas y barreras generacionales.
Alfonsín fue el primer presidente democrático luego de siete años de la peor dictadura militar de la historia argentina (si en verdad existe alguna que no lo sea). En su figura se recostaron todos los sueños contenidos de paz, libertad y justicia. Y él respondió como pudo, con armas nobles como capacidad de liderazgo, tolerancia, honestidad, lealtad partidaria y profundas convicciones políticas.

Uno de los discursos más recordados de Alfonsín, en medio de un levantamiento militar en abril de 1987.

Pero no alcanzó. La pesada herencia recibida (entre la que se destaca una deuda externa de 46 mil millones de dólares) y varios desaciertos económicos -como el Plan Austral- originaron una situación de hiperinflación insostenible, y esta situación sumada a las fuertes presiones de distintos sectores - sindicales y militares- obligaron a su abdicación antes de tiempo.
Es verdad. Su gobierno resultó un fracaso. Aquella utopía de una democracia "que come, cura y educa" al pueblo -tal cual pregonaba en sus discursos- nunca se cumplió (mas aún, es una cuenta pendiente en toda América Latina). Ni tampoco -opinión personal- su figura está a la altura de un prócer como José de San Martín, tal cual se escuchado decir a muchos periodistas y gente común, palabras tal vez más movilizadas por el corazón.
Sin embargo la muerte del lider radical provocó en toda la sociedad dos cosas que hace tiempo no se veían con tanta claridad, mas allá de la pura emoción y cariño.
Primero, una profunda reflexión.
¿Acaso fue tan mala su gestión como se pensaba? ¿Cuánta responsabilidad tuvo del fracaso de su gestión?
Los presidentes posteriores, llámese Menem, De la Rúa, Kirchner, ¿acaso actuaron con esas mismas convicciones partidarias, políticas y democráticas y respeto por las instituciones de aquél?
Hoy, abril de 2009, ¿estamos mucho mejor que en esa época?
Si su mandato estuvo lleno de contradicciones, avances y retrocesos, ¿acaso ha habido algún gobierno democrático latinoamericano que no lo haya tenido? ¿No será que en realidad -lamentablemente- la democracia lleva implícita esa contradicción?
Por ultimo, en las calles se respiró aires de nostalgia. Y este sentimiento dice mucho. Habla de que hay valores que hoy no están, y que precisamente Alfonsín los reunía y transmitía.
El mensaje subyacente es claro: urge la necesidad de que alguien -la presidenta, Julio Cobos, o quien sea -se decida a tomar ese legado. Y tenga ganas de provocar algo que lamentablemente aparece más en ocasión de la muerte de un ser querido. La unión entre los hombres.